
No pienso esperar a 2020, al Año Galdós o como quieran llamarle las cabezas pensantes del Ministerio de Cultura, cuando esté de moda y hagan lecturas públicas de Marianela en el Retiro. Me pregunto por qué sonará bien decir que uno lee a Dostoievski o a Flaubert, por qué parece que uno es más puro o más extraño si pasea junto a Emma Bovary en calesa en vez de junto a Fortunata por las calles del Madrid del XIX. A saber. Pacatería mal encauzada.
Hoy pretendo rescatar de las estanterías de la Secundaria la obra de Benito Pérez Galdós, este hombre que no por casualidad salía en los billetes de mil pesetas, al otro lado del Teide, y que nació en Las Palmas de Gran Canaria en 1843 y murió en Madrid en 1920. Hay guías turísticas que hablan del “Madrid de Galdós”, como del “Madrid de los Austrias”. Con Clarín, representa la novela realista española del siglo XIX y retrata de manera magistral la sociedad y la época en la que vivió. Y sin embargo, no se hace extraño, no resulta una lectura difícil ni trasnochada, tiene trama, intriga, es de calidad, y es un regalo.
Yo he elegido El amigo Manso, pero podéis escoger cualquier otra. (Para los que gusten de novelas históricas, se pueden hartar con las 46 de los Episodios Nacionales.) La vida de Máximo Manso, un hombre culto, de existencia reglada, erudito y solterón, se ve alterada por la llegada de su hermano y la familia de este, así como por la entrada en escena de la joven Irene, que descolocará el corazón ordenado de nuestro protagonista. La novela es toda una reflexión sobre dos facetas ante la vida: la acción y la contemplación, la realidad y las ideas, a la vez que ironiza sobre una sociedad materialista que menosprecia el conocimiento y la educación en favor de las apariencias y el arribismo.
¿Quién dijo que esta novela se publicó en 1882?
Si queréis ver el vídeo de la segunda parte de este programa (16/06/2010), pinchad aquí.